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Sipe Sipe recibirá el año nuevo aymara y con él, un proyecto de preservación de las ruinas de Inka Racay

La llegada del Año Nuevo Andino 5520, Intiwatana (la fiesta del Sol) es un acontecimiento cultural que se materializa en las ruinas de Incarrakay, en el municipio de Sipe Sipe, escenario geográfico que reúne la atención de la población, entre ellas autoridades, porque es uno de los lugares donde se celebra el solsticio de invierno, el próximo 21 de junio.

Por años, las ruinas de Inka Racay, fueron el escenario de encuentro de cientos de visitantes, razón por la cual ha sufrido deterioros de magnitud que serán subsanados a  través de un proyecto de recuperación y preservación  que financiará la Gobernación del departamento.

El proyecto se presentará en el hall de la Gobernación este miércoles 20 de junio. El presupuesto de inversión para recuperar y preservar las ruinas de Inka Racay asciende más de Bs 900.000 y el proyecto a diseño final tuvo un costo de Bs 120.000 y está listo para su implementación, dijo Aldo Gonzales, responsable de la unidad de turismo de Sipe Sipe.

En la historia

Los expertos sostienen que la ceremonia del Solsticio de Invierno surge desde las raíces del pensamiento, cosmovisión y cultura indígena, donde ya se intuyó que la observación de la naturaleza era la fuente de saberes que permitían diseñar una forma de vida equilibrada y en armonía con la naturaleza.

La energía de los primeros rayos de luz, los ruegos de bendiciones y prosperidad a los dioses tutelares Inti (Sol) y la Pachamama (Tierra), a quienes se dedican ofrendas y oraciones en lenguas nativas, marcan los primeros minutos del Año Nuevo, seguidos de abrazos para desear felicidad, como se acostumbra en occidente.

Las ruinas de Inka Racay: Fortaleza y centro administrativo incaico

Fortaleza Incaica, construida entre 1460 y 1470. Fue un conjunto de 17 edificios cuadrangulares y rectangulares, y de algunos silos redondos. Son las ruinas Incaicas más accesibles para visitar desde Cochabamba. Los expertos clasifican Inka Rakay como un centro administrativo de los Incas, encargado de:

La organización del asentamiento de los quechuas y aymaras, que los incas llevaron del Altiplano, para cultivar el maíz en el valle de Cochabamba.

La creación y la administración del granero de Quillacollo.

El Manejo de los caudales de agua en el valle, supervisando el uso de estos escasos recursos.

Según otros investigadores Inka Rakay era una capitanía, encargada de la seguridad del granero incaico en Cotapachi, con unos 4000 silos para el almacenaje de maíz (capacidad de más de 5000 toneladas). De la Fortaleza quedaron únicamente muros y fundamentos.

De la Plaza de la Fortaleza Inka Rakay, se tiene una vista única sobre el Valle Bajo y el Valle Central.

Centros Administrativo

Inca Rakay ha sido considerado un pequeño sitio de control en las alturas de la entrada del valle camino al altiplano.

Debido a su gran desarrollo y expansión, el estado inca necesito de centros administrativos para su organización socio-económica. La imponente fortaleza del Inka Racay fue uno de los centros administrativos incaicos.

En estos centros administrativos se celebraban los ritos y ceremonias de la reciprocidad y se almacenaban las cosechas de las tierras llamadas del Inca y los productos confeccionados por las diversas etnias. La reciprocidad era, en efecto, el principal engranaje y la base de la organización de un país que desconocía el empleo del dinero.

En los inicios del Incario, el entonces curaca del Cusco se reunía en la plaza de Aucaypata con los señores vecinos y después de celebrar su encuentro con fiestas y comidas publicas, el Inca les ofrecía regalos e intercambiaban mujeres para crear lazos de parentesco.

Sólo después de esta entrega el Inca expresaba su “ruego” a los señores para que ejecutaran con su gente diversos trabajos comunitarios o proporcionaran soldados para el ejercito. Con el mismo procedimiento se trataba con los jefes étnicos para que se anexaran al Estado sin necesidad de ir a la guerra.

El sistema posibilito el rápido crecimiento y expansión del Tahuantinsuyo, pero al mismo tiempo le dio cierta fragilidad a sus bases porque bastaba que los señores étnicos aceptaran el “ruego” de otro personaje para anular la reciprocidad con el anterior.

Con el desarrollo del poder del soberano, el Inca no podía ya reunirse con los curacas en el Cusco y por eso se necesito edificar lugares a través del país en representación del Inca con las autoridades andinas. Los centros se caracterizaban por tener una plaza principal de excepcionales dimensiones y por numerosos depósitos para almacenar productos.

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2 comentarios el “Sipe Sipe recibirá el año nuevo aymara y con él, un proyecto de preservación de las ruinas de Inka Racay

  1. Este lugar tiene un aire de nostalgia por el pasado y la importancia que tuvo en el Imperio Incaico, y ahora que se viene el solsticio de invierno es uno de los lugares más recomendados para estar y disfrutar el Año Nuevo Andino y recibir los primeros rayos del sol. ¡Está muy pero muy recomendado!

  2. Hay muchas teorias sobre la función de este lugar, pero como dicen lo más probable es que haya sido un centro administrativo de los cultivos de la región.

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