Deja un comentario

Apostillas acerca de la universidad pública

Henry Pinto Dávalos  (HPD): Bolivia, a partir del 07 de febrero de 2009, asume una Nueva Constitución Política del Estado, que introduce cambios sustanciales en nuestro país, sin embargo, este “cambio” parece no llegar a muchos lugares, entre ellos la Universidad. ¿Qué piensa al respecto?

Marcos Coronado Pando  (MCP): Hace más de tres años que se aprobó la Constitución Política del Estado Plurinacional (CPEP); ésta definió una serie de principios que deben hacerse operativos en una serie de leyes y que las instituciones están obligadas a acatar; en este tiempo se aprobaron varias leyes (algunas en contra de la propia CPEP) y reglamentos (muchos al margen de las leyes), pero el tema de la universidad pública está pendiente merced a  los principios de “autonomía y cogobierno” y muy bien se puede explicar que la universidad pública no modificó nada de su normatividad anterior y que data de al menos 25 años en muchos aspectos, lo que nos lleva a hacer nuestra la afirmación: La universidad pública –como instancia institucional– es una “anarquía institucionalizada”. Se hace necesario elaborar una ley marco de la educación pública por una parte; además de manera urgente la universidad pública deberá reelaborar toda su normativa; sin embargo mantener un estado de cosas es más funcional a todos, entonces el cambio tan trillado en los últimos tiempos como discurso está en boca de todos, pero en los hechos no se está haciendo mucho para cambiar.

 

HPD: En su criterio, ¿Cuáles son los problemas principales de la Universidad en nuestros días?

MCP: La Universidad Mayor de San Simón (UMSS) sigue –más o menos– las mismas cosas que las demás instituciones autárquicas. Hace 25 años que se escucha cada elección y en cada elección propuestas de cambio, y en todo este tiempo lo que se evidencia es una masificación, salvo algunas facultades, la mayoría no está modificando nada, la gestión académica está lejos de introducir una gestión del conocimiento. Estos temas deberán ser trabajados en el congreso institucional y de ahora (09.03.12) hasta la fecha de su realización se debería trabajar en las Conferencias Facultativas los temas que evidencien un cambio y adecuación a los principios constitucionales. Ayer (08.03.12)  el rector de UMSS en una entrevista en el canal de televisión de la Universidad indicó que existe una resolución de una Conferencia Universitaria mediante la cual se prohíbe judicializar los temas de la Universidad, supongo que como autoridad tiene que cumplir dicha resolución, pero el común de la gente no tiene que hacerlo y muchas de las cosas que hace la universidad están al margen de las leyes y normas estatales y las pregunta lógicas, ¿Por qué la universidad pública actúa al margen de las leyes? ¿Cuáles son los beneficios de la “autonomía universitaria” para la sociedad en su conjunto? ¡Parece que trabajar en la universidades públicas es un privilegio?…, etcétera, etcétera. Si la universidad pública no tiene voluntad ni interés en hacer bien las cosas se presentarán tantos amparos constitucionales como problemas exista, y por esa vía el Estado estará sentando presencia en la educación universitaria pública. ¿Este final de principio estará mal?. Desgraciadamente hace 25 años y con mayor pertinencia en los últimos tres lo que único que se ha hecho es “procasticar” el tratamiento de los problemas (entiéndase mejor como temas) en la universidad pública.

 

HPD: En su caso, ¿Qué reformas debieran introducirse en la “U”?

MCP: Estoy convencido que el tema de participación y democracia es un eje que debe trabajarse; para ello se debe introducir la consulta y el referéndum, utilizando sistemas biométricos de registro de todos los estudiantes y docentes. Todos debemos sentir que nuestra opinión sobre temas urgentes es tomada en cuenta, será necesario en este sentido organizar una oficina electoral que haga operativamente lo anterior, sin burocracia y con una capacidad operativa para facilitar la toma de decisiones. La consulta y el referéndum deben ser el mejor ejemplo a la sociedad de hacer bien las cosas.

Es necesario, cambiar y modificar planes de estudios reduciendo los años de estudio e implementando cursos de especialización, maestrías y doctorados como parte de una oferta curricular. En la mayoría de los países se ha optado por el criterio que las licenciaturas no califican, sino son sólo una condición. La idea es simple; formación adecuada de manera pertinente y desarrollo de capacidades y aptitudes; modificar las mallas curriculares allí donde sea necesario a base del cogobierno es una tarea urgente.

 

El conocimiento, hoy más que nunca, es transdisciplinar lo mismo que la formación en ciencias básicas, frente a esta realidad global nuestra universidad tiene una formación feudalizada; cada facultad tiene todo lo necesario; en este sentido  la autoridad pasa a ser un administrador de necesidades con presupuestos orientados más al funcionamiento que a la producción de conocimiento. La universidad pública, de esta manera pasó a ser funcional y nada crítica y si lo es, lo es de manera excepcional en algunas facultades. Frente a este estado de cosas, nuevamente, reconstruyamos el co-gobierno paritario y, que se trabaje –como dirían los políticos– por tiempo y materia en reformas en seminarios de carreras, conferencias facultativas y el Congreso Universitario.

Una buena motivación; personas de una edad mediana, hoy se encuentran en la disyuntiva que siendo profesionales no encuentran trabajo para lo que fueron formados y desarrollan actividades en el comercio y servicios de manera informal, la intuición les lleva a pensar que es más provechoso hacer buenos negocios y terminan en actividades en las cuales nunca pensaron estar (médicos como taxistas, economistas como comerciantes, etcétera) pero ahí están y son ejemplo para sus hijos. La necesidad hace del hombre una especie que produce lo que consume, y se debe incentivar el trabajo como la única manera de producir riqueza, me niego a enseñarle a mi hijo que el dinero sea la única razón de ser, somos creativos frente a las adversidades y muy débiles ante las vicisitudes, no estamos solos aunque andemos en solitario somos necesitados de otros y otras para realizarnos como ciudadanos. Ser profesional es ser innovador y crítico, y la universidad debe ser innovadora y crítica para que sea llamada con propiedad universidad.

 

HPD: Algunos académicos entendidos en la temática, han planteado la necesidad de abordar la presencia de las universidades privadas en Bolivia como parte del proceso de descolonización. ¿Qué posición tiene sobre ello?

MCP: En tiempos recientes, se esta reconstruyendo una serie de discursos –otrora creadores de identidades– y claro se habla de –por ejemplo– racismo que en propiedad debería ser referido a la discriminación; se habla de colonialismo frente a la globalización; se habla de lo privado (liberalismo/capitalismo) frente a lo público (comunal/estatal/socialismo); etcétera. De esta manera podemos afirmar: El espíritu humano nos ha mostrado que la lógica del qué hacer cambia en función de los tiempos y las experiencias, que la envidia permite que las personas cambien y deseen otras cosas que modificará las relaciones e interacciones sociales –sobre todo allí donde el Estado es malo, muy malo– y que lo privado es un complemento de lo colectivo, en este sentido considero que lo privado siempre será una buena iniciativa y lo es –también– en la formación del conocimiento. Las universidades privadas son necesarias, en la medida que demuestren efectividad, habría que preguntarse –por ejemplo– cuántas patentes ha registrado la universidad pública y cuántas han registrado las universidades privadas. La respuesta en ambos casos no es nada nueva, sólo administramos y reproducimos conocimientos. Cambiar –este es otro discurso– el estado de cosas es un tema de Estado, el Estado (no el gobierno) debe definir una serie de políticas públicas que fomenten el desarrollo del conocimiento, en este andar no vamos a descubrir la pólvora pero tengamos la certeza que su uso debe ser restringido y el ejemplo es válido en toda área del conocimiento, el Estado debe –por principio– crear bienestar social, la educación en este sentido es un elemento, junto a la salud y el empleo que muy bien pueden ser los mejores espacios para demostrar, que sí nos interesa hacer bien las cosas más allá de cualquier compromiso electoral.

 

El conocimiento, hoy más que nunca, es transdisciplinar lo mismo que la formación en ciencias básicas, frente a esta realidad global nuestra universidad tiene una formación feudalizada.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: